PRESUNCIÓN DE INOCENCIApor
Operación “Gaviota”
Los abogados un poco listos tienen el toro por los cuernos cuando defienden a sus clientes mafiosos dirigentes de organizaciones criminales desde la sombra, acogiéndose a la “PRESUNCIÓN DE INOCENCIA” de los mismos.
Porque, no se trata de demostrar la inocencia de su cliente forrado de dinero, sino que la Fiscalía y la acusación deben demostrar la culpabilidad del mismo con pruebas concluyentes. Las coartadas amparadas por el “Habeas Corpus” del acusado, absuelven a éste de cualquier delito que se le imputa.
Sabido es que Al Capone jefe indiscutible de la mafia de los contrabandistas de alcohol en los años veinte, asesinos de miembros de bandas rivales, tan sólo pudo ser encarcelado por evasión de impuestos, pues jamás pudo cogérsele con las manos en la masa en los delitos de contrabando y de sangre.
Así es la JUSTICIA, concediendo un poder absoluto a los letrados que gozan de reconocido prestigio ante los Tribunales al dominar éstos a su antojo a los Jurados, al imponer una sombra de duda, para que no se alcance la unanimidad que exige la Ley para pronunciar el veredicto de culpabilidad del imputado. Los letrados, -aún los más tontos-, consiguen su título después de muchos años de estudios universitarios, donde han aprendido que la mentira es el don más preciado para ejercer la profesión que mueve el mundo.
Para ello, los abogados gozan de una verborrea impresionante. No retroceden ante nada, amparados siempre por la “PRESUNCIÓN DE INOCENCIA” de la que hacen gala en sus apariciones públicas.. Así se cuelan en la política, donde nunca hay perdedores, pues aunque no manden en el Gobierno, los escaños de la oposición son muy confortables. El Presidente y la mayoría de Sus Señorías han pasado por la Facultad de Derecho, aprendiendo que en la Democracia manda quien los tiene mejor puestos. Democracia, palabra grandilocuente para engañar al pueblo llano, que de pequeños aprendieron que “El Gobierno es del Pueblo para el Pueblo”. Solamente la utilizan quienes están chupando de las ubres de la vaca, alimentada con los impuestos de todos los ciudadanos.
La prepotencia de un Gobierno totalitario no acepta jamás el diálogo con la gente en discordia. Hace uso de la fuerza que les proporciona la Constitución, para cubrir las deficiencias del Gobierno, incapaz de solventar los problemas surgidos por la crisis del sector inmobiliario, la huelga del transporte por el encarecimiento del petróleo y sus derivados, y el aumento desmesurado de los productos básicos en la cesta de la compra.
Con la huelga general del Transporte, se ha demostrado, una vez más, que nuestra civilización es esclava del petróleo. Si éste falta o se encarece, todo se va al carajo.
En el mundo animal, la alimentación es básica para el desenvolvimiento de las especies. Cunde pánico ante la población cuando se vacían las estanterías de productos básicos. Esta huelga ha sido un preaviso de una guerra fría en la que se hallan envueltos agricultores, pescadores y los numerosos intermediarios que centuplican el valor de los productos frescos y perecederos antes de llegar a manos de los consumidores.
Quienes tienen edad recuerdan los estragos que dentro de la población civil causaron las últimas guerras. Niños y ancianos fueron sus víctimas propiciatorias por la escasez de alimentos.
La agricultura, hoy abandonada por la juventud, recobrará su trascendencia en la vida de la comunidad cuando la fuente de alimentos esté en sus manos. Se cambiarán hortalizas por objetos de valor, sin importar su cuantía.
Los abogados hoy dueños del mundo, tendrán que colgar al fin su negra toga, ante la falta de clientes, pues ¿quién va a presentar una demanda en los juzgados, cuando los estómagos están vacíos?. Las Facultades tendrán que cerrar sus puertas, pues la juventud volverá al campo para cultivar los productos propios de la huerta.
Las mujeres volverán a dar el pecho a sus bebés. Sus títulos académicos ya no servirán para nada. Volverán a remendar la ropa como lo hicieron sus madres. Sabrán cocinar productos inmundos, mientras los hombres recorren las granjas en el campo, para hacer sus intercambios. Ya no habrá tiempo para las separaciones, divorcios y violencia de género, cuando la meta de todos será poder llevar algo a la boca.
Quizá sería conveniente volver a los tiempos difíciles, para que las familias formaran una piña para su sobrevivencia. El HOMBRE como ser genérico recobraría su razón de ser en este planeta. El hogar sería su refugio para compartir con la mujer, hijos y abuelos si los hubiere, lejos de la parafernalia de la acción de una JUSTICIA inexistente, prácticamente administrada por muchos LETRADOS corruptos, desviando el dinero negro propio y el de sus clientes, a los paraísos fiscales alrededor del mundo. Las operaciones fraudulentas a través de Internet son inmediatas, sin dejar rastro alguno. Las Islas Caimán y las Seychelles, entre otras miles, se conectan en pocos segundos a través de Sociedades fantasmas con sus cuentas numeradas.
Veredicto ante la “PRESUNCIÓN DE INOCENCIA” para los abogados. ¡Culpables! ooooOoooo
© Operación “Gaviota” – JUNIO 2OO8.